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Estudios Sociales

15.02.2013
España
ESP |

Las competiciones hípicas en la playa de Sanlúcar de Barrameda: origen y evolución

La Carrera de Caballos de Sanlúcar de Barrameda es uno de los acontecimientos deportivos más espectaculares del mundo al celebrarse en la playa
Sello postal conmemorativo de las Carreras de Caballos, año 2006
Programas de las Carreras de Caballos, años 1941 y 1942
Salida Carreras de Caballos en la actualidad

 

Introducción

Carreras de Caballos de Sanlúcar de Barrameda (España), sinónimo de espectáculo, belleza, naturaleza, tradición… más de 160 son las ediciones de este acontecimiento deportivo ecuestre anual, las cuales han demostrado a muchas personas que consideraban a las carreras como una celebración que, aunque singular, solo era una pincelada anecdótica para la oferta veraniega sanluqueña, como a día de hoy se ha convertido en una de las escasas expresiones festivas nacionales dotadas de un atractivo incluso con capacidad para poder contribuir a la promoción de la imagen turística de España por todo el mundo. En este artículo, se ha tratado de recoger los antecedentes y la historia de las competiciones ecuestres de las playas sanluqueñas, sin olvidarnos de algunos de sus protagonistas más señalados, intentando por ello de que pueda ayudarle a comprender la singularidad de esta celebración que es, a día de hoy, una de las más reconocibles y exportadas señas de identidad de Sanlúcar de Barrameda.

 

Origen

Aunque es una ardua tarea fijar el inicio de las carreras de caballos, se puede afirmar que en 1750, tras la creación del “Jockey Club” inglés, fundado por el duque de York, marca el inicio de las primeras carreras de caballos oficiales y reglamentadas.

 

Mucha culpa de ello tuvo la consecución del “purasangre inglés”, caballo caracterizado por su velocidad que tuvo origen gracias a la mezcla entre caballos llevados a Inglaterra desde Oriente Próximo durante el siglo XVIII y los caballos autóctonos, los cuales eran descendientes de caballos españoles. Tras su mezcla, la raza de caballos “purasangre inglés” se empezó a exportar por todo el mundo, dando un gran paso para el inicio de las carreras de caballos.

 

No existe unanimidad acerca del origen exacto de las Carreras de Caballos en las playas de Sanlúcar de Barrameda. Algunos investigadores han pretendido relacionar el origen con las disputas de velocidad a las que eran sometidos los caballos que esperaban en la playa para transportar el pescado del puerto de Bajo de Guía a los mercados locales y a los de las poblaciones cercanas, con el único fin de darle un tono de popularidad al origen de la competición.

 

De la abundante existencia de caballerías en Sanlúcar nos habla Fernando Guillamas y Galiano, en su obra publicada en 1858, donde cita como más de 200 caballos esperan en las playas sanluqueñas al anochecer la llegada de los barcos pesqueros para la posterior distribución de la mercancía. De ello se encarga de confirmarlo las “Respuestas Generales del Catastro de Ensenada”, que nos informa de la existencia de 620 ejemplares, entre caballos de paseo y padres de reproducción, y otros 700, dedicados a la carga y tiro, siendo una alta densidad debido a que, hacia 1860, Sanlúcar solo poseía 12.000 habitantes.

 

Una buena parte de la población equina sanluqueña estuvo dedicada desde tiempos atrás a las actividades relacionadas con la pesca, como ayudas en las labores de desembarco del pescado, traslado de enseres y materiales, acercamientos de las barcas, etc., siendo lo más veloces y resistentes los caballos encargados de transportar el pescado de mayor calidad, y por ello más caro, a las localidades cercanas a Sanlúcar. En la presencia de estos caballos, conocidos por muchas personas como “caballos correderos”, y en sus rudimentarias y esporádicas competiciones de velocidad a las que eran sometidos por sus dueños en momentos de espera en la playa, se han basado aquellos investigadores que le dan un carácter popular y marinero a las carreras de caballos de Sanlúcar de Barrameda.

 

Las primeras carreras de caballos reglamentadas

La primera referencia que tenemos sobre las carreras sanluqueñas es del 23 de agosto de 1845, donde mediante un acuerdo capitular es informado el Ayuntamiento de Sanlúcar de la celebración de unas carreras de caballos en las playas de la ciudad, las cuales tendrían lugar, por primera vez, el 31 de agosto de 1845.

 

Además existía un bando de policía, donde obliga a la ciudadanía a adornar los balcones y limpiar la fachada de las casas por donde iba a pasar una cabalgata alegórica a la reunión hípica, donde iban las autoridades locales y provinciales, tal y como recoge un memorial incluido en el programa oficial de las carreras correspondiente al 2 de septiembre de 1975.

 

Tras la celebración de las carreras, llevadas a cabo el 31 de agosto de 1875 como se ha dicho anteriormente, el Ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda, de forma oficial, da la enhorabuena al comité organizador del evento por el enorme lucimiento que ha tenido la ciudad gracias a ellas. Así mismo, y gracias en gran medida al apoyo recibido por las administraciones y personas cercanas al mundo del caballo, este comité organizador decide fundar la Sociedad de Carreras de Caballos de Sanlúcar de Barrameda con fecha de 20 de septiembre de 1845, apenas tres semanas después de la celebración del espectáculo ecuestre, teniendo como único fin “el fomento de la raza caballar andaluza cuyo interesante ramo de utilidad para la agricultura de este país” según dice el prologo de los estatutos fundacionales de la Sociedad. Cabe mencionar que este comité estuvo formado por personas vinculadas en su mayoría al mundo del vino local, pieza fundamental en la economía sanluqueña tanto en aquella época como en la actual, que pretendían ampliar sus actividades exportadas en el mercado británico, y que mejor que unirse al mundo del “turf” para alcanzar más fácilmente el mercado anglosajón.

 

Concretada en la tarde del 31 de agosto de 1845 como la fecha histórica que marca el inicio de las carreras de caballos sanluqueñas, con carácter de continuidad anual y dotadas de oficialidad por parte de las autoridades, son estas las que las utilizan como uno de los principales atractivos turísticos veraniegos de la ciudad.

Javier Cuevas Gonzálvez
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