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Educación Física

09.08.2013
Argentina
ESP |

Una propuesta para la natación en el Nivel Inicial

El miedo al agua es una manifestación ante el desequilibrio ante una situación desconocida. Debemos respetar el tiempo los tiempos de cada uno
Poner en juego la fantasía de los chicos

Introducción 
Nuestra propuesta apunta fundamentalmente a la forma que toma la organización didáctica de la tarea, a la estructura y dinámica de la clase.

 

Queremos compartir con nuestros colegas Profesores de Educación Física, y docentes del Nivel Inicial, la experiencia que a lo largo de varios años de trabajar juntos con niños de cuatro y cinco años, hemos recogido.

 

El planteo que nos hicimos y que nos mueve es: por un lado, dar una clase de natación dirigida a un grupo reducido de alumnos por profesor, que pueda brindar una enseñanza casi personalizada, atendiendo a las necesidades de aprendizaje individual y siendo el referente directo para la seguridad del niño. Por otro, una clase de Educación Física planteada para el Nivel Inicial, desestructurada, donde sabemos que la atención del niño es corta, donde las consignas deben ser cambiantes, satisfacer las necesidades de exploración y poner en juego la fantasía de los chicos.

 

Pues bien, de nuestra propia exploración y aprendizaje surgió esta estructura para las clases de Natación con el Nivel Inicial.

 

Basamos nuestro trabajo en la libertad de elección, el logro de autoestima y la búsqueda de autonomía y seguridad personal.


Desarrollo 
La Natación es un contenido de la Educación Física, y como tal tiene por objetivo el conocimiento y desarrollo de la disponibilidad personal, pero con la particularidad de desarrollarse en un medio diferente, por lo que además podemos plantearnos la posibilidad de descubrir que podemos dominar nuestro cuerpo en un medio no habitual, que ese dominio nos brinda seguridad y que jugar en el agua es una actividad totalmente placentera.

 

Esta experiencia se desarrolla en una pileta apta para el aprendizaje, amplia y de poca profundidad. Los alumnos en grupos de no mas de 20 niños concurren acompañados de su Profesora de Educación Física, que con dos o tres Profesores de Natación y trabajando en equipo, plantean situaciones que posibilitan la experimentación de habilidades motoras y perceptivas facilitadas por la acción gravitatoria del agua. Para los chicos, el uso del espacio permitido de la pileta es libre y ellos mismos eligen en el desarrollo de la clase el Profesor que les sirve de referente en cada actividad, pudiendo cambiar continuamente de uno a otro.

 

Cada Profesor deberá estar pendiente de satisfacer las necesidades de cada niño y de la totalidad del grupo.

 

A esta altura debemos recordar que el niño descubre el agua a través de formas naturales y espontáneas, que todas sus respuestas son validas y seguramente son la transferencia de sus experiencias motrices en otro medio. Trabajamos sobre el ensayo y error estimulando la búsqueda de la propia respuesta e incentivándolos para que estas sean muchas y variadas.

 

Cuanto mas tempranamente se le proponga la actividad, antes van a desarrollar confianza en el agua y aparecerán ciertas formas de equilibrio, respiración y propulsión. Al poder realizar en el agua todas las acciones que se proponga irá cimentando su autonomía, y aquí adquiere importancia la conquista del espacio inmediato y del espacio lejano, y del tiempo concebido como sinónimo de tiempo vivenciado.

 

Al principio no es necesario perder el contacto con el piso de la pileta ya que el objetivo es familiarizarse y establecer un vinculo placentero con el medio y el pasaje de la posición vertical a la horizontal y viceversa debe lograrse en forma natural y respetando el tiempo individual de adaptación de cada niño.

 

Compartimos la idea de que cada uno es constructor de su aprendizaje. Por eso, el Profesor debe ser la guía, plantear situaciones problemáticas facilitadoras, propuestas abiertas que los lleven a la búsqueda de respuestas motoras adecuadas. La relación entre los Profesores y los Alumnos es esencial aquellos deben establecer un vinculo afectivo agradable de confianza y seguridad a fin de predisponer mejor a los chicos en el agua.

 

Planteamos siempre actividades jugadas, las que proponemos nosotros y las que surgen de la imaginación y creatividad de los chicos, la propuesta es informal. Pensamos la clase de Natación como tiempo de alegría. A través del juego el niño pone en acción todo su potencial, sus habilidades motoras y su modo de relacionarse con los objetos, con nosotros y con el medio.

 

Por diversos motivos, muchos niños tienen temor al agua. El miedo es la manifestación natural al desequilibrio provocado por la presencia de una situación desconocida. Debemos respetar el tiempo que a cada uno le toma vencer esa dificultad, sin presionarlos. Si ellos quieren, comenzaran paulatinamente a recorrer el espacio cercano o jugaran en el borde, y resolverán así situaciones nuevas que se les presenten y que los lleven a situaciones conocidas, seguras para ellos, que les permitan tomar conciencia del progreso realizado, desarrollando su autoestima y por lo tanto su autonomía.

 

El uso del material didáctico en natación ayuda a descubrir el medio posibilitando gran cantidad de acciones e inmersiones. Motiva, estimula y se convierte en un referente más para determinar el espacio y para lograr nuevos desafíos. Se hace necesario un tiempo de evaluación, que los chicos tomen conciencia de sus progresos. Que sientan que pueden. Que descubran los por qué y los para qué de la natación. Que sientan que en el agua también pueden aprender a hacer y a ser.


Conclusiones 
El dominio del cuerpo en un medio diferente tiene que ver con la seguridad y por consiguiente con la ampliación de los límites de la libertad personal. Favorece al sentimiento de seguridad del yo, responsabilidad individual e independencia. Un niño que conoce su cuerpo, los límites y posibilidades de su cuerpo en movimiento aún en un medio diferente, puede desarrollar actitudes de autovaloración y critica y enfrentar los cambios de puntos de referencia con respecto a su realidad.

 

Flotar, soplar en el agua, aprender a respirar, sumergirse, pasar de una posición a otra, propulsarse, dominar el cuerpo, jugar, entrar de panza al agua. Esto lo puede lograr, y tal vez, salvarle la vida.


Logros alcanzados 

Nivel Principiante

  • Que ingrese a la pileta
  • Que disfrute de la actividad en el medio acuático
  • Que adquiera confianza

 

Nivel Intermedio

  • Sumerge la cabeza
  • Suelta el aire debajo del agua
  • Puede flotar en diferentes posiciones
  • Combina diferentes posiciones de flotación
  • Se mueve con soltura y seguridad abarcando todo el espacio

 

Nivel Avanzado

  • Se desplaza con movimientos globales con y sin asistencia
  • Puede cambiar la posición del cuerpo en el agua
  • Sumerge la cabeza
  • Respira con tranquilidad
  • Puede entrar al agua de diferentes maneras
  • Se siente seguro y relajado
  • Flota en posición vertical en la parte profunda

 

Pensamos que el trabajar desde esta propuesta en forma grupal y en un espacio amplio, ante la libre elección de las consignas a seguir el niño logra desarrollar ciertos niveles de autonomía que lo llevan a una adaptación más rápida en un medio diferente.

 

Susana Pirosanto
Silvina Abranson
Daniel Padimanskas
Claudia Lorenzo
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