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Estudios Sociales

15.12.2012
United Kingdom
ESP |

Migración deportiva y políticas nacionales

La migración en el trabajo deportivo se encuentra en conexión con el de los denominados altamente calificados, en el marco de procesos globales más amplios
Tipología de la migración del deporte laboral

 

La migración deportiva está atada a una economía política compleja, que está ella misma inserta en una serie de luchas de poder que caracterizan al sistema global del deporte. La Migración está marcada por una serie de presiones y aspectos políticos, culturales, económicos y geográficos dentro de los cuales los dueños, administradores, agentes, oficiales y personal de los grupos de comunicaciones juegan un papel prominente a la hora de estructurar la vida de los migrantes. Tales aspectos y presiones varían entre deportes de diferentes continentes, interconectándose de tal manera que no domina un solo "factor". Lo que resulta claro es que han habido cambios significativos en el mercado laboral transnacional y que hay varios paralelos que pueden ser seguidos entre, por un lado, los "altamente calificados" de la publicidad, la economía, la banca, el derecho y la tecnología de la información y, por el otro, la élite de deportistas migrantes. Este concepto requiere alguna elaboración.

 

Con la intensificación de los procesos de globalización, uno de cuyos aspectos es la desregulación del mercado financiero, también ha crecido concomitantemente el mercado laboral transnacional. Alineado a esos cambios, también ha habido una reestructuración de las prácticas empresariales globales reforzada por el desarrollo de la tecnología y del sistema transporte-comunicaciones. Ese crecimiento en cadena de la interdependencia "globalocal", conjuntamente con la formación de lo que Castells (entre otros) ha definido como "sociedad de red", ha desarrollado comunidades translocales formales e informales que han ayudado a los migrantes en su adaptación. Un resultado de este proceso ha sido un cambio en las formas de migración, desde una más tradicional hacia una más transitoria de personas altamente calificadas. Este último proceso ha sido impulsado por demandas de las compañías transnacionales para posicionarse como "marcas mundiales" en las comunidades de servicios progresivamente más flexibles y globalizadas (clubes deportivos y asociaciones locales y globales tales como FIFA y COI no son la excepción).

 

Una mirada a las décadas más recientes nos muestra con claridad que el movimiento de seres humanos altamente capacitados se ha incrementado significativamente en términos de escala, patrón y composición. Y así como también lo es evidente en el mercado laboral global, la publicidad, la contabilidad, la banca, la financiera, el derecho y la tecnología de la información, el mismo proceso se observa en un complejo deportivo industrial significativamente globalizado. Los deportistas migrantes de élite son tan solo un ejemplo más de los altamente capacitados, mezclados en un estado local, nacional, global tecnológico, político, económico y transnacional, cuyos cambios están determinados por las políticas de las empresas transnacionales y sus subsidiarias que la refuerzan. Al analizar este movimiento de los altamente capacitados, se ha hecho referencias a conceptos tales como "fuga de cerebros", "intercambio de cerebros" y "circulación de cerebros" pero en los deportistas migrantes están involucrados tanto el "cerebro" como la" fuerza muscular". Veamos esto con detenimiento.

 

Varios motivos son considerados por los migrantes a la hora de elegir el reclutamiento y los viajes. Para reconocer estos motivos es necesario crear una tipología de la migración deportiva que refleje un amplio grupo de temas ya definidos anteriormente relacionados con la reestructuración del mercado laboral del deporte. Esa tipología, nos proporciona un "modelo" y varios tipos ideales para entender las elecciones de los atletas. Ni el reclutamiento del migrante ni su acción como tal puede ser debidamente interpretado sin hacer referencia a un modelo sociológico de migración.

 

Los migrantes identificados como "pioneros" del deporte tienen una pasión y un celo muy grande al promover las virtudes de "sus" deportes. Sus actos y sus palabras pueden ser interpretados como una forma de proselitismo con el cual buscan convertir a la nueva cultura a los consumidores locales. En el fútbol europeo, migrantes de este tipo pueden ser reconocidos desde los comienzos del siglo XIX. Los movimientos de ciudadanos británicos y anglófilos retornado de la cuna del fútbol y desarrollando ese deporte en clubes como Atlético Bilbao, las Langostas de Zürich y Djurgarden (Estocolmo) se han vuelto un buen ejemplo de la actividad "pionera". En deportes como el hockey sobre hielo un rol similar es jugado actualmente por algunos canadienses migrantes en Gran Bretaña.

 

Algunos migrantes pueden ser identificados como "asentadores" que subsecuentemente permanecen en el lugar y se establecen en la sociedad en donde juegan. Otros pueden ser identificados como "mercenarios" ya que están motivados por ganancias rápidas y utilizan agentes intermediarios para asegurar acuerdos lucrativos con varios clubes. Estos migrantes casi no albergan un sentimiento con lo local sobre el sentido de pertenencia a dónde juegan y residen. En contraste, algunos migrantes son "nómadas" que están motivados mayormente por un sentido cosmopolita de la migración. Utilizan su carrera deportiva para viajar, visitar otras culturas y disfrutar de ser un "extranjero", un "extraño". Aún así, algunos cosmopolitas, junto a pioneros, mercenarios y residentes permanentes, actúan como "retornados" al proceso europeo. La motivación de los migrantes es, por tanto, compleja y multifacética. La pregunta es: ¿cuál es la atracción de jugar para una tierra extraña? 

 

Al estudiar el movimiento de los futbolistas escandinavos hacia Inglaterra, Stead y Maguire desarrollaron una serie de preguntas que consideraban a la motivación de las estrellas deportivas en sentido amplio. Esas preguntas incluían cuestiones tales como: ¿pueden ser considerados esos movimientos como una etapa de "desarrollo" de las vidas personales de los deportistas? ¿Ven esos deportistas a la migración como un "rito de entrada" para mejorar su desarrollo deportivo? ¿Es la migración parte de ese deseo de ser "lo mejor que puedan ser" para participar de un entorno internacional y para una nación en particular, indiferentemente de su propio sentido de identidad nacional? Stead & Maguire concluyen en que los deportistas del estudio estaban conscientes de la debilidad natural del sistema de liga local escandinavo y de las recompensas económicas disponibles en Inglaterra. Su decisión para migrar fue influenciada tanto por el deseo de probar su habilidad contra "el mejor" como por la experiencia de vivir una cultura diferente. Esos escandinavos pueden ser vistos como "inversores nómadas" cuyos motivos para migrar comprenden una mezcla compleja de elementos culturales, profesionales y económicos. Pero el deseo a moverse es tan solo una parte de la ecuación migratoria. ¿Por qué estarían interesados los entrenadores ingleses en los escandinavos? ¿Cómo ven los entrenadores a esos migrantes potenciales en términos más genéricos? ¿Y qué política general regula tales movimientos?

 

Para establecer un cuadro más completo de la ecuación migratoria para el fútbol, es necesario mirar a la importación de sus talentos. Al examinar los patrones de movimientos más amplios encontrados ente la Comunidad Europea y los países no alineados a UEFA, varios puntos deben ser analizados a la hora de formular una explicación. Dentro de ellos, el más importante es el impacto residual de los lazos colonialistas y cómo se reflejan a través del lenguaje y la cultura comunes; pero también hay que considerar las interdependencias política y económica, la existencia de enclaves de residentes nacionales viviendo dentro de la Comunidad Europea y la historia de explotación y ayuda entre países. Esos son algunos de los factores que dan estructura al flujo laboral. Además, está la importancia de la proximidad geográfica. Ésta se extiende más allá de meras fronteras o viajes de ruta. Ha de considerarse, asimismo, la gran movilidad laboral que generan grupos pan-nacionales como la Comunidad Europa. Y también debe analizarse el valor cultural de países específicos que estimulan o le permiten a la gente embarcarse en la migración. En el mismo sentido, se deben analizar los valores de los países específicos que reciben o desalientan la inmigración dentro de sus propias fronteras.

 

Igualmente, existen factores específicos al fútbol. El estatus y la reputación del deporte en diferentes países, definidos en términos tales como éxito internacional, calidad, estilo de juego, característica de los jugadores, poder económico de los clubes y las ligas, todo juega su papel. La naturaleza cosmopolita de determinados clubes y ligas, junto a la intención clara de algunos agentes de buscar éxitos deportivos y políticos a través de estimular la inmigración, son puntos a tener en cuenta. En particular, pueden existir relaciones de larga data entre clubes y países, basados en la migración deportiva anterior y el intercambio de entrenadores y agentes, incluyendo el trabajo "misionero" desarrollado en los países futbolísticos menos avanzados. Los espectadores pueden demandar y hasta anticipar la participación de jugadores extranjeros. Conceptos tales como jugadores que han sido recolectados de las naciones de la periferia por las "economías futbolísticas centrales", fundamentalmente la Comunidad Europea, y el desarrollo de una nueva fuente de recursos de talentos por parte de esas economías deben ser analizados. Y también, como se dijo anteriormente, el proceso de "tráfico humano", el "reclutamiento" de jóvenes africanos a Bélgica, la ciudad filtro del fútbol europeo, que para muchos significa las calles y estacionamientos de Bruselas.

 

Algunos países del este europeo han desarrollado una reputación de grandes productores y los clubes poderosos de Europa buscan constantemente ahí productos más baratos para importar y explotar. Claramente, la atracción de las ganancias financieras devenidas de una migración hacia Occidente ha oficiado de incentivo fuerte y es muy importante a la hora de explicar los patrones migratorios. Una consecuencia de ello puede ser que el deportista del este europeo es visto como una opción barata para los clubes de la Comunidad. La proximidad geográfica y, con ello, una historia de etnicidad compartida, cultura, lenguaje y religión juegan un papel importante en el desarrollo migratorio. Durante la época de la Guerra Fría esta experiencia estaba detenida por la "Cortina de Hierro"; su remoción permitió restablecer los vínculos del proceso. Si la hemorragia de los mejores futbolistas desde el Este continúa, el grado de fertilidad en talentos de Europa del Este estará seriamente comprometida.

 

Las ligas italianas y españolas son aún un atractivo mayor para el empleo que las ligas de los países nórdicos. Glamorosas, sostenidas por los fanáticos y con excelentes instalaciones, clubes como Barcelona (España) y Milán (Italia) constituyen las casas motoras del fútbol europeo. Las ligas periféricas son claramente menos poderosas y mantiene relaciones de dependencia con los clubes centrales. Mientras que algunos clubes como Malmö y Göteborg (Suiza) o Brondby (Dinamarca) son exitosos en las competiciones europeas, no existe la infraestructura financiera o la continuidad en la competencia de alto nivel en esos países como para retener a los deportistas ambiciosos dentro de las ligas locales. Pero, como fue dicho con anterioridad, la economía es tan solo una parte de la ecuación migratoria.

 

La cultura del fútbol alienta y promueve actitudes hacia ciertas nacionalidades. Las características personales y profesionales adscritas a los deportistas nórdicos los vuelven atrayentes para los clubes extranjeros. Esas cualidades incluyen alto nivel educativo, capacidad lingüística y aptitud para establecerse culturalmente. Su forma nativa de juego es vista como adaptable, capacitada para ofrecer poder y fuerza pero con un alto nivel técnico. Además, existen lazos de largo tiempo entre las naciones nórdicas y las pan-europeas así como el juego desarrollado a través de una historia de exposición a entrenadores y jugadores de otras partes de Europa. En contraste con el atractivo de los jugadores nórdicos, la "sabiduría del fútbol" en el norte europeo sugiere que el temperamento y estilo de juego latinos podrían ser inapropiados para esa forma más rápida y física de juego encontrada en las ligas norteñas. Pero con el reclutamiento desde la "periferia" de los entrenadores, esos estereotipos están desapareciendo. Los jugadores provenientes del sur de Europa son considerados por entrenadores, compañeros y fanáticos como muy volátiles emocionalmente y difíciles para establecerse. Su nivel de educación y sus competencias en otros lenguajes son muy cuestionados. En contrapartida, los deportistas escandinavos son vistos como buenos viajeros, con buena capacidad para establecerse en culturas extranjeras. Su aptitud con el lenguaje y su forma de vida cosmopolita aseguran una buena adaptación a las culturas locales. Lo que es verdad para el fútbol puede ser aplicado también a deportes como básquetbol o hockey sobre hielo. Los elementos aquí mencionados parecen ser parte del conjunto de razones por las cuales los atletas son reclutados o migran.

 

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Traducción: Rafael Bordabehere

 

Joseph Maguire
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