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Deportes

28.09.2016
España
ESP |

La evolución del equipamiento deportivo en la natación

Los Juegos Olímpicos son un medio muy interesante para observar como el equipamiento deportivo ha cambiado para que el nadador logre mejores resultados
Kusuo Kitamura en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1932
Mark Spitz (primero)

Introducción

La natación es uno de los deportes que junto al atletismo nos han dejado mayores héroes olímpicos, posiblemente por la constante superación en mejorar registros y batir records. Los grandes nadadores han sido de los deportistas más aclamados en la historia de los Juegos Olímpicos.

En estos últimos años ha existido una gran polémica que gira en torno a este deporte, debido al uso reglamentario de los bañadores y sus diferentes tejidos que lo componen. Por este motivo creemos muy interesante analizar la evolución del equipamiento (dispositivos y materiales) y vestimenta deportiva (ropa, calzado etc.) en dicho deporte a través de los grandes nadadores que nos han dejado los Juegos Olímpicos de la Era Moderna.

 

La evolución del equipamiento deportivo

El primer gran héroe olímpico en la prueba de natación fue Johnny Weissmüller, que en 1928 se consagró como mito. Especialista en 100 metros consiguió un total de 5 medallas de oro entre París 1924 y Ámsterdam 1928.

Introduciéndonos en la vestimenta observamos a Weissmüller con un bañador compuesto con una camiseta de tirantes y unos pantalones que debían de cubrir los muslos, todo ello de algodón. Los gorros prácticamente no se utilizaban porque eran de tela atados con cuerda y eran muy incómodos para los hombres (las mujeres si lo utilizaban). En cuanto al lugar donde se celebró fue el Canal del Zuiderzee. La separación de las calles estaban establecidas mediante corcheras de corcho (que ensuciaba mucho el agua) con un cable de acero y las referencias de las calles eran carteles (con el número de la calle) sujetados por jueces, que a su vez hacían de cronometradores. En la meta se colocaban otra línea de jueces para observar el orden de llegada. El tamaño de la “piscina” es de 50x18 metros.

En los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1932 aparece el japonés Kusuo Kitamura, el deportista más joven en conseguir una medalla de oro (con tan solo 14 años).

Aparece una evolución en la vestimenta, ya que los bañadores, aun compuesto de algodón, eran de tirantes y de una sola pieza que tapaban desde la entrepierna al pecho y se empiezan a observar los bordados de las banderas y escudos de los países a los cuales el deportista representa. Como dato destacable en el análisis del equipamiento deportivo hay que mencionar que aparece la primera piscina olímpica con un tamaño de 50x21 metros, con gradas propias, con un poyete de salida más adecuado, fabricado de hormigón y con los carteles orientativos de las calles colocados sobre el mismo. Aun se mide el tiempo mediante “cronometradores humanos”.

El siguiente héroe olímpico que ha destacado en las pruebas de natación ha sido Mark Spitz, sin duda uno de los mejores deportistas de la historia. En los Juegos Olímpicos de Múnich de 1972 alcanzó la gloria al conquistar 7 medallas de oro (100 libre y mariposa, 200 libre y mariposa, relevo 4x100 libre y 4x200 libre y relevos 4x100 estilos).

Con la aparición de la lycra en 1960, los bañadores se fabrican de este tejido y su diseño difiere totalmente, las marcas deportivas fabrican bañadores que tan solo cubren las partes más intimas del hombre, asemejándose a lo que actualmente denominamos slips. Los gorros aun fabricados por tela normalmente no son utilizados por los nadadores por incomodidad y peor rendimiento. En el equipamiento deportivo encontramos varias modificaciones que son de gran avance. A partir de 1960 se empiezan a fabricar corcheras de plástico, lo que permite una mayor higiene y mayor calidad en la absorción del oleaje. El poyete de salida, se encuentra elevado en una plataforma metálica y permiten una mejor salida a los nadadores, los cuales se agarraban para tirarse, apareciendo una nueva técnica de salida. En cuanto al cronometraje aparece el cronometraje electrónico (que permite contar en centésimas) y se colocan unas especie de placas en las paredes de la piscina que permiten detectar la llegada del nadador cuando este la toca.

A partir de 1973 se empiezan a utilizar las primeras gafas de natación que permitían proteger los ojos del agua y sus sustancias químicas. El diseño ha evolucionado considerablemente aportando no solo mayor comodidad (menor tamaño) sino que el material utilizado (policarbonato) permiten una mejor visión. Se empiezan a utilizar los gorros de silicona que ofrecen menor resistencia al agua y por lo tanto mejora el rendimiento, en ellos podemos ver el logotipo de la marca deportiva y algún estampado. En cuanto a los bañadores, estos, revolucionan la natación, se fabrican bañadores con un diseño que cubre todo el cuerpo con el objetivo de reducir la resistencia al avance (con el fin de mejorar centésimas de segundo) y con una variedad de tejidos, como por ejemplo, poliamida, poliéster, pbt y nylon. Encontramos unas instalaciones mejor capacitadas para las competiciones y lo único que destaca es la variabilidad en el diseño del equipamiento, como por ejemplo en los poyetes de salida.

Como último gran héroe olímpico en esta modalidad encontramos al estadounidense Michael Phelps que en los Juegos Olímpicos de Atenas en 2004 se quedó a las puertas de batir el record de medallas de Mark Spitz y que en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 logró batirlo, consiguiendo 8 medallas de oro, consiguiendo record mundial en todas las pruebas, alguno de los cuales le ha sido rebatado por la famosa “polémica de los bañadores”. Y es que en los mundiales de 2009 celebrados en Roma, aparecen los llamados Jacked, fabricado con poliuretano y su diseño hace que pese menos y permita una mejor tracción y menor resistencia al avance.

 

Conclusiones

El desarrollo del equipamiento y la indumentaria deportiva ha permitido una mejora en el rendimiento deportivo de los deportistas al evolucionar tanto materiales y utensilios que permiten menor resistencia al avance, mayor flotación y comodidad en los movimientos del nadador. Al igual de importante es que el desarrollo tecnológico ha permitido una mejor medición de la natación (cronómetros, marcadores, señales eléctricas etc.) permitiendo así con mayor exactitud, comparar records y tiempos en las diferentes pruebas de natación.

Para futuras investigaciones, proponemos el estudio sobre la evolución del equipamiento deportivo en otras modalidades deportivas como el atletismo, fútbol, ciclismo etc.

Alberto Martín Barrero
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