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Deportes

15.10.2020
Italy
ESP |

El deporte como negocio para los no deportistas

Cada vez es mayor el número de empresas asociadas al deporte y los empleos vinculados, que en España ya representan el 1,4% del PIB
Camisetas de equipos de fútbol se comercializan en tiendas de la Plaza de Jamaa el Fna, Marrakech, Marruecos. Foto: RG & TG
Para nadie es un secreto que la industria del deporte es una máquina que mueve millones de euros todos los años. Desde patrocinadores, publicidad, derechos de retrasmisión y venta de souvenirs en tiendas oficiales, se podría pensar que todo está centrado en capitalizar el gusto de las personas por el deporte; pero la realidad es que hay mucho mas allá de simplemente vender una sudadera con el logo de tu equipo favorito. Actualmente esta industria se encuentra conformada por empresas, proveedores y productos; un mundo tan grande que hasta los no deportistas pueden encontrar un nicho dentro de ella.
Supongamos un grupo de diseñadores gráficos y publicistas recién salidos de la universidad. Con la masificación de las comunicaciones gracias a Internet, hoy más que nunca los clubes deportivos necesitan mantener un perfil activo en las redes sociales, lo que representa una oportunidad perfecta para ellos, pero ¿Cómo asumir ese reto? Una posibilidad es conformar una pequeña empresa, para lo cual existen muchas opciones disponibles: sitios como https://portalcreditos.es/ ofrecen información clara y transparente sobre préstamos y microcréditos para nuevos empresarios. Una vez establecidos como empresa, el siguiente paso es contactar a algún club deportivo local y dar a conocer sus servicios tales como el manejo de la identidad grafica del club. De esta forma, alguien con habilidades que en principio no tienen nada que ver con el mundo del deporte se une a esta industria. Dentro de esta misma categoría, se vuelve cada vez mas importante el papel de analistas deportivos, los cuales son capaces de ofrecer análisis oportunos a gerentes, entrenadores y profesionales sobre asuntos tan diversos como el posicionamiento de marcas o el rendimiento de un determinado atleta. 
Datos recabados por el portal Statista, muestran un incremento en el número de empresas asociadas al deporte en el periodo 2008-2018, superando las 35.400 de ellas en ese año. Por tanto, cuando hablamos de este tipo de negocios estamos cubriendo un amplio espectro de perfiles que incluyen, pero no están limitados a: profesionales que organizan y gestionan las actividades de los clubes deportivos, el asesoramiento legal (redacción de contratos de compromiso y patrocinio), medicina y salud enfocadas desde el punto de vista de la mejora del rendimiento físico y, como mencionamos anteriormente, el análisis de estadísticas deportivas y marketing. Esta diversidad no sorprende cuando se reporta que en 2017 se crearon más de 194.000 empleos; es más, en España el deporte representa un 1,4% del PIB.
Ahora bien, en años recientes se ha observado un fenómeno que algunos han denominado “democratización tecnológica” en el que ahora no solo las empresas pueden obtener un beneficio de estos. En este contexto ha aparecido la economía colaborativa, que permite a los particulares invertir directamente en el deporte profesional. Esto ha sucedió gracias a la popularización del “blockchain” que le da la oportunidad al deportista profesional o amateur de recibir apoyo financiero directamente de sus seguidores. Esto da como resultado que no solo el atleta pueda embarcarse en ciertos proyectos fuera de las normas de los contratos de patrocinadores, si no que le aseguran al inversor un porcentaje de los ingresos obtenidos por dicho proyecto, todo esto bajo los niveles de trazabilidad y transparencia que caracteriza a la tecnología blockchain.
Una de las posibilidades que se baraja en el futuro de la relación de la tecnología y la industria del deporte es la creación de una identidad digital con información que estaría controlada por el propio deportista, abriendo así un nuevo modelo de negocio, cuyas consecuencias se verían principalmente en el campo del deporte amateur: no solo proporcionaría una vía alternativa de financiación, sino que los propios aficionados podrían invertir en estrellas potenciales desde sus primeras etapas, con la promesa de ganancias económicas para el inversor si dicho atleta se convierte en una estrella del futuro. Un ejemplo de esto lo vemos con el tenista David Vega, quien es considerado una de las promesas de su generación, el cual cuenta con diversas posibilidades de inversión en los marketplaces especializados en este tema. 
Así que ya lo sabes, desde el modelo tradicional de empresas afiliadas al deporte hasta el uso de la tecnología blockchain, hoy en día es posible participar en la industria deportiva de muchas maneras sin necesidad de ser un profesional. 
 
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Fabio Contissa
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